sábado, 18 de octubre de 2008

Cómo disminuir los riesgos de sufrir cáncer de mama

“Cuidar de ti, es cuidar a Dios” (Abel Desestress)


Amamantar durante más de seis meses, evitar la obesidad, hacer ejercicio físico y controlar el estrés, disminuyen el riesgo de sufrir cáncer de mama y aunque el antecedente familiar es uno de los principales factores de riesgo, estas acciones son favorables para evitar este padecimiento.

Además, es importante la autoexploración de mamas cada mes a partir de los 20 años y la exploración clínica después de los 25 -de preferencia pasando los días de la menstruación-, hábito que triplica la posibilidad de detectar en etapas tempranas un cáncer e mama, cuando es totalmente curable. Es importante la práctica de una mamografía después de los 50 años y si hay antecedente familiar, después de los 40 años, este estudio ayuda a detectar oportunamente tumoraciones. Así lo señaló Gustavo Rivera Vázquez, Coordinador Delegacional de Salud Reproductiva del IMSS, quien dijo que desafortunadamente el 70% de los casos llegan a los hospitales en etapa tres (avanzado), cuando sólo se puede controlar con quimio o radioterapia y algunos ya únicamente con cirugía, a fin de extirpar total o parcialmente la mama. Explicó que este problema cada vez está impactando más a la mujer, pues hace diez años el cáncer de mama era mucho menor, ya que la probabilidad de padecerlo era en una de cada diez y hoy en día es de tres de cada diez. Por ello, exhortó a tener mayor acuciosidad en la exploración de sus glándulas mamarias. Indicó que actualmente el cáncer de mama ocupa el segundo lugar de mortalidad en la mujer, después del Cáncer Cervico-Uterino. La mayor incidencia es después de los 60 años, sin embargo hay un crecimiento en la frecuencia, entre los 30 40 años de edad. Se considera joven para cáncer de mama a las menores de 40 años de edad. En el caso de las que tienen entre 20 y 30 su aparición por lo general esta condicionada prácticamente al factor hereditario, a la carga genética de la familia, por lo que el riesgo se incrementa hasta dos veces en las mujeres que tienen una madre, abuela o tía directa que lo hayan padecido. El doctor Rivera Vázquez agregó que el cáncer de mama es una enfermedad hormona-dependiente, es decir de todo lo que está alrededor de la menstruación y la menopausia, por lo que otros factores de riesgo son: el inicio de la menstruación a edades muy tempranas, entre los diez a doce años, y una menopausia tardía, alrededor de los 50 a los 52 años. También la obesidad, dijo, está asociada con la producción de estrógenos, por lo que se recomienda una dieta baja en grasas de origen animal y hacer ejercicio físico. En cuanto al estrés, se ha demostrado que favorece la liberación de estrógenos, así como el sobrepeso y la obesidad, que es un estímulo hormonal que provoca una tensión premenstrual de la glándula mamaria. Recomendó acudir con el médico si se detecta alguno de los siguientes signos de alarma: deformación de la glándula mamaria al autoexplorarse; edema (acumulación anormal de líquido), eritema (enrojecimiento de la piel o cambio de color de la misma y textura denominada "piel de naranja", descarga de líquido sanguinolento por el pezón, y la presencia de una - bolita o bulto-de diferente tamaño, y dura "como una piedra", que no se mueve y ni es dolorosa.